Desahogo Periodístico es el espacio de los periodistas, un lugar donde las palabras no son pesadas ni livianas, convenientes ni inconvenientes. Son simplemente palabras. ¡¡¡¡Qué la verdad sea dicha!!!!
jueves, 5 de marzo de 2009
Diario de una periodista que se reanimó II
Hoy me siento feliz. Pudiera tenerme de mal humor la intromisión que tuvo lugar hoy en la oficina, pero yo sé quien soy y estoy muy clara hacia donde me dirijo.
Harán falta muchas sutilezas si quieren molestarme o verme derrumbada. Soy fuerte, no soy una fresa sensible. Me parezco más a una turrón duro, jajaja.
De las bajezas no me sorprendo, ahora sé con quién estoy tratando.
Voy a salir adelante así tenga que sacar ese proyecto personal que vengo acariciando desde hace tiempo. Cuando uno tiene cosas importantes que decir, no hay nadie que lo pueda callar.
martes, 3 de marzo de 2009
Diario de una periodista que se reanimó I

12:50 de la madrugada
Hoy fue un día especial. Me atreví a hacer un reportaje en segunda persona sobre una mujer que desistió en un caso de violencia de género.
"Tu esposo te acuchilló, te quemó el pecho e intentó ahorcarte frente a tus hijos (...) cuando tu sobrina fue a visitarte él no le permitió entrar (...)luego tú desististe y no comprendiste por qué el fiscal proseguía si querías al proveedor y padre de tus hijos libre, pero la violencia de género es un asunto de estado".
No sé si me quedó bien pero sentí un estremecimiento por hacer algo diferente. Algo fuerte, contándole a esa mujer su propio dolor. Lo único que me desconcertó fue el comentario, hecho sin malicia, de que le gustaba cómo estaba escrito aunque rompe con "las reglas del periodismo". Y entonces me desconcerté. No entendí ni papa. Yo, honestamente, soy intuitiva escribiendo. Respeto la gramática y sé como escribir de forma convencional, pero no me acojo a los mandamientos inquebrantables del periodismo. Puede decirse que escribo como me da la gana, dentro de un respeto a la ortografía y la gramática. Como sea, llegué desconcertada a la casa y me puse a buscar en mi librero. Allí encontré con Tom Wolf . Y leí algo de Wolf que me alentó: "Imaginé que ya era hora de que alguien violase lo que Orwell llamaba «las convenciones de Ginebra del pensamiento»... un protocolo que había encerrado al periodismo y más generalmente la no-ficción (y las novelas) en una tan tediosa cárcel durante tanto tiempo. Descubrí que cosas como los signos de exclamación, las cursivas, y los cambios bruscos (guiones) y las síncopas (puntos) contribuían a crear la ilusión de que una persona no sólo hablaba sino también de que una persona pensaba"1. Y Tomás Eloy Martínez me reconfortó: "Casi todos los días, los mejores diarios del mundo se están liberando del viejo corsé que obliga a dar una noticia obedeciendo el mandato de responder en las primeras líneas a las seis preguntas clásicas o en inglés las cinco W: qué, quién, dónde, cuándo, cómo ypor qué. Aunque en todas las viejas reglas hay una cierta sabiduría, no hay nada mejor que la libertad conque ahora podemos desobedecerlas"2. 1. El nuevo periodismo. Anagrama. 2. Periodismo y narración. FNPI.
jueves, 26 de febrero de 2009
La mosca que haría temblar a Suiza

"La mosca en la génesis del cacao, susurran a lo lejos los oyentes burlones, pero tú ni te inmutas y les gritas que no se trata de cualquier mosca, es una mosquita muy delicada, ella trabaja en las primeras horas del día y si está lloviendo bastante no aparece su fecundación, tampoco si está muy nublado. Por eso, a veces, las plantas florecen y no hay una abundante cosecha. Pero siempre y cuando haya oportunidad, ella sale y hace su trabajo.
"Los otros campesinos te dejaron solo. Te creen loco y perjudicial. Tú, en cambio, te consideras en extremo lúcido, profeta de estas tierras.
"En cierta forma, le dices a la empalizada, la mosca es como un hombre serio: nunca falta a su trabajo a menos que esté realmente muriéndose, a menos que los vientos de un temporal le opongan una verdadera resistencia a su batir de alas madrugador".
Alrevéslandia
Por Lissette Rojas
"Estos niños a los que me refiero no contaban con más entretenimiento que las piedras: piedras contra los pajaritos, piedras contra los perros, piedras contra los tejados de zinc, y, cuando se aburrían, guerra de piedra entre ellos mismos.
"Hubo que inventarse algo antes de que destruyeran la fauna y los techos del vecindario con sus travesuras infinitas. También para que cesaran las mil maldiciones de las ancianas prosaicas que se subían las faldas hasta las tetas como si se tratara de un vestido.
"Una tarde llamé a todos los diablillos con la promesa de que les mostraría algo novedoso, algo que agilizaría sus poderes mentales y los llevaría a una dimensión encantadora y escondida cuyos secretos se les revelaban a unos pocos escogidos cada 200 años".